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EL AGUA DE VIDA DEL SEÑOR JESÚS

EL AGUA DE VIDA DEL SEÑOR JESÚS

Esa agua cuando la recibimos nunca más tendremos sed.

Porque el agua que Dios nos brinda es el agua espiritual, es su Espíritu Santo y:

- Llena todo vacío.

- Brinda vitalidad para cada día.

- Nos fortalece y nos hace crecer fuertes.

- No se compra, y es gratis.

- Nos da promesa de una vida eterna.

- Cuando bebemos de esa agua, de nuestro ser corren ríos de agua viva.

- El beber de su agua nos brinda dones espirituales los cuales Dios nos ayuda a desarrollarlos.

- El agua de Dios nunca se acabará.

- El agua de Dios aviva ríos de agua que broten para que otros la anhelen.

En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó la voz, diciendo: Si alguno tiene sed, venga a mí y beba. El que cree en mí, como dice la Escritura, de su interior correrán ríos de agua viva. Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en él; pues aún no había venido el Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado.

Juan 7:37-39

Dios al sediento le da agua, cuando nos encontramos en momentos de extrema sed, de sequedad, de muerte espiritual, con un toque de su presencia y por un instante de su amor, nos envuelve y nos sostiene, solamente miremos y entreguémonos a Dios y dejemos que Él siembre y recoja frutos por millares en nuestra vida, dejemos que con su agua de vida a nuestra tierra seca, dejemos que su presencia nos llene de esos nutrientes y minerales que nos permiten ser esa buena tierra de la que Nuestro Señor Jesús habló.

Mas el que fue sembrado en buena tierra, éste es el que oye y entiende la palabra, y da fruto; y produce a ciento, a sesenta, y a treinta por uno.

Mateo 13:23

En el Nombre de Jesús, amén.

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